Probablemente sean muchos los almuerzos, incluso cenas, en las que hayas estado acompañado por la familia más singular y reconocida de la TV: Los Simpsons.

Además de muchas medias horas de entretenimiento (casi 500 capítulos más sus infinitas repeticiones), las historias de esta comunidad tan particular esconden importantes y didácticas lecciones de marketing que merecen una entrada en este blog. Para recopilar algunos datos y recursos hemos contado con la inestimable ayuda de la wiki de los Simpsons.

Branding – Experiencias de marca

La extensión de marcas ficticias que han estado y están presentes en esta serie son numerosas: cerveza Duff, Buzz-Cola, Kwik-E-Mart, cigarrillos Laramie, muñeca Stacy Malibu, etc. Estas marcas y sus respectivos productos han protagonizado en mayor o menor medida muchos de los capítulos de la serie, desencadenando todo tipo de reacciones en los personajes e incluso en los televidentes.

Hablar de cerveza en esta serie es hablar de Duff, un icono de los Simpsons que ha llegado incluso a traspasar la ficción para convertirse en un producto de consumo real.

Producto – El público no siempre tiene la razón


Los productos se crean para satisfacer las necesidades del público. Si no conoces a tu cliente con precisión y encima dejas en manos de personas no cualificadas el desarrollo de producto puede suceder que el negocio quiebre como le sucedió a Powell Motors, que intentó sin éxito crear un automóvil para los Homer Simpsons de Estados Unidos.

En un capítulo posterior aparece un caso contrario y bien aplicado: cómo obtener ideas de una necesidad y con el adecuado desarrollo de producto alcanzar al éxito, esto sucedió con el traductor de bebés, por cierto ¿alguien lo ha inventado ya?

Otro ejemplo interesante que muestra como se crea un producto desde cero es el caso del juguete Funzo, creado desde las aulas a la medida y expectativas de los más pequeños. Inconveniente: el juguete quería acabar ferozmente, en el sentido literal, con la competencia.

Música – El mejor recurso para llamar la atención del público

La música es un recurso indispensable para la publicidad, ya lo comentamos hace algunas semanas en este blog. La música permite transmitir emociones, reforzar valores, etc.

El capítulo del Monorraíl es quizá el ejemplo más claro. Un despierto comercial recurre a la música como elemento de persuasión para crear la necesidad de que Springfield tenga su propio monorraíl a pesar de que la calidad del producto resultase un fiasco. En este caso, el descontento de los usuarios se hizo patente cuando tomaron la justicia por su mano.

Teaser – Crear expectación antes de un lanzamiento

Conseguir notoriedad e impacto generando expectación en el público. Esta estrategia se aplica perfectamente en el capítulo en el que Lisa descubre los huesos de un supuesto ángel en los terrenos donde posteriormente se construiría un centro comercial. Homer, avispado como siempre en los negocios, aprovecha la popularidad para ganar algo de dinero con merchandising y visitas espirituales.

La intriga se mantiene hasta el final del capítulo cuando el supuesto ángel anuncia el fin… el fin de los precios altos, el claim descubre el nuevo centro comercial. Los usuarios, aún sintiéndose engañados, acuden despavoridos para no perderse ninguna ganga.

Otro caso destacado que nos recomienda @patritezanos es el de la marioneta Gabbo que inunda Springfield de publicidad para la presentación de su nuevo show sin desvelar ningún detalle: Gabbo, Gabbo, Gabbo…

Vía: hazelblogynolaguerra.es
Por Javier Cerezo
Blog de curiosidades
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